Dr. Brian Hayden: Me llamo Brian Hayden y soy profesor de Arqueología en la Universidad de Simon Fraser. Yo he trabajado en Mesoamérica, especialmente en Guatemala y en el sur de México, viviendo entre los maya del altiplano.
En Mesoamérica la sangría se usaba primordialmente como un medio de curación y para fines rituales; especialmente si alguien había hecho algo malo. La sangría consiste en hacer incisiones en varias partes del cuerpo, sea en la cabeza, en los brazos, o en las partes afectadas. Cuando se hacía para fines curativos, muchas veces las incisiones se hacían en lugares bastante alejados de la parte afectada.Así que para la sangría curativa habían pequeños pedazos de vidrio o pequeños fragmentos de hueso, a veces dientes o colmillos de serpiente que se podían usar para hacer pequeñas incisiones en la cabeza o en el brazo y extraer una pequeña cantidad de sangre. Podía infundir miedo porque a veces se hacían muchas incisiones. De manera que si había de treinta a cuarenta incisiones pequeñas se perdía una gran cantidad de sangre. Y se creía que la sangre eliminaría las influencias que causaban la enfermedad.Y luego tenemos las curaciones rituales, las sangrías rituales. En tiempos antiguos, estas se practicaban con largas piezas de obsidiana, con lancetas agudas o púas de raya o espinas de cacto u otras cosas similares. Hoy día, una pelota de cera de más o menos este tamaño prácticamente ha reemplazado estas antiguas herramientas para la sangría. Está incrustada con todas estas astillas de vidrio. Casi se parece a la espalda de un puercoespín; está erizada con todas estas astillas de vidrio. Luego se lanza contra la espalda y la pelota al golpear la espalda crea una gran cantidad de sangre. O alguien más lo flagelaría con la pelota. Esto se hacía para expiar los pecados o para pedir favores a los santos, dioses o espíritus.Se encontró que esta costumbre era popular entre las comunidades maya del altiplano. Ahí fue donde documenté la mayor parte del material que tenemos en el museo aquí pero esta práctica es mucho más extendida. Era bien conocida por los aztecas, que adoraban la sangre como ustedes probablemente lo saben, especialmente la sangre de otra gente pero también la propia. De manera que en mi opinión es una costumbre muy extendida y relativamente característica de toda el área mesoamericana.


