Artefactos Destacados: Cerámica en la arqueología latinoamericana

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Los objetos de cerámica (o alfarería) están entre los artefactos más comunes encontrados en los sitios arqueológicos prehistóricos de América Latina. La alfarería se usaba para hacer una gran variedad de artículos en el pasado, desde las ollas sencillas de uso doméstico hasta las elaboradas vasijas ceremoniales, y todo y cualquier otro tipo de artefacto utilitario o decorativo. La cerámica se hace mezclando arcilla con varias clases de inclusiones, tal como arena o conchas, y agua. Estas combinaciones crean un material que se puede moldear en prácticamente cualquier forma que pueda imaginar un alfareroUna vez que se forma la vasija, se seca y luego se quema en un horno a fuego vivo para crear una vasija resistente y durable. Los objetos de cerámica más antiguos en Latinoamérica se encontraron en la región norte de América del Sur en lo que hoy se conoce como Colombia y Ecuador. Cerámicas bellamente decoradas fueron excavadas del sitio arqueológico de San Jacinto al norte de Colombia y se ha determinado que datan de cerca del año 4500 a.C. Se han identificado unas cerámicas que datan de un poco más tarde de la región costera de Ecuador que pertenecen a la cultura Valdivia, de alrededor de 3200 a.C. La cerámica volvió a aparecer mucho más tarde en Mesoamérica y lo más probable es que la tecnología se fue difundiendo desde Sudamérica en dirección norte hasta llegar a Mesoamérica alrededor de 1800 a.C.Las piezas de cerámica ofrecen a los arqueólogos una gran abundancia de información sobre el pasado. De las piezas que se encuentran en un sitio, los arqueólogos suelen determinar las diferentes actividades que se llevaban a cabo ahí, tales como las prácticas para la preparación, cocción y almacenamiento de alimentos. La cerámica también es un excelente marcador del tiempo que los arqueólogos usan para asignar una era a una ocupación o sitio arqueológico. Como los estilos de cerámica generalmente cambian a través del tiempo, es posible crear cronologías cerámicas, o progresión del tiempo, que permiten a los arqueólogos determinar las fechas en que un sitio era poblado.