Artefactos Destacados: Mano y Metate

Metate

Un metate es una piedra rectangular de superficie plana y ligeramente cóncava que se usa en conjunto con una "mano" (o mano de piedra) para macerar granos y otros materiales convirtiéndolos en polvo o en pasta. Los metates más grandes, como el ilustrado, se utilizan para moler el maíz seco y convertirlo en harina. Los más pequeños se usan para moler nueces y semillas para alimento y pigmentos para teñir o pintar. Unos metates son un poco inclinados para ayudar con el proceso de molienda, y otros tienen un reborde pequeño por todo el contorno para que no se derrame el alimento molido.

Cuando se encuentran manos y metates en los sitios arqueológicos es una indicación que había cultivo y consumo de cereales y otras cosechas. Unas de las cosechas de domesticación más temprana en América Latina ocurrió en el Valle de Tehuacán en la región central de México, donde el uso de las manos y metates se remota a los 4000 a.C. Un problema común con la mano y metate es que se pueden desprender fragmentos minúsculos de piedra y mezclarse con la harina durante el proceso de molienda. El daño resultante a los dientes se puede ver a veces en los restos esqueletales de las antiguas civilizaciones cuyos dientes se ven desgastados debido a la arenilla en su dieta.