Artefactos Destacados: Cultura azteca
Los aztecas florecieron entre 1325 y 1520 d.C. y produjeron uno de los grupos culturales más grandes y poderosos de América Latina. Se estima que la población para ese tiempo pudo ser entre 1,2 y 1,7 millones de habitantes en la cuenca de México. Estos pobladores eran una mezcla de grupos culturales y ciudades estados, similares a los diversos grupos que se encuentran en las ciudades modernas de hoy día.La palabra 'azteca' se refiere a la coalición de los mexica, los acolhua y la gente de la ciudad de Tlacopán, grupos que individualmente se encontraban asentados en diferentes regiones en la cuenca de México. Estos tres grupos distintivos forjaron vínculos uno con otro resultando en nexos políticos y económicos fuertes.En el corazón del mundo azteca habían tres lagos: el Lago Texcoco, el Lago Chalco y el Lago Xaltocán. Es interesante notar que estos tres lagos son en realidad uno solo, pero probablemente se les dio nombres diferentes porque estaban divididos por diques y calzadas elevadas. Estos lagos jugaron un importante papel en los sistemas de transporte y de agricultura de los aztecas.
Los centros más grandes y más poderosos de los aztecas eran las ciudades gemelas de Tenochtitlán y Tlatelcoco, con una población total de 220.000 habitantes. Las ciudades estaban cruzadas de canales utilizados para el tránsito de bienes, residuos y gentes de las ciudades y se conectaban a tierra firme por inmensos puentes flotantes. La ciudad de Tlatelolco tenía un inmenso mercado, que fue descrito por los maravillados españoles. El mercado existía principalmente para la clase de comerciantes-guerreros, los pochteca, para vender mercancías que ellos comerciaban por grandes distancias.
Los aztecas podían abastecer su inmensa población en la cuenca de México usando los lagos para la agricultura. Había una expansión regular de chinampas, o jardines flotantes, de donde se obtenían grandes cantidades de alimentos para los aztecas. Estos jardines flotantes cultivados creaban algo semejante a una balsa viviente que luego se podía arrastrar a su destino final, generalmente dentro de la red existente de chinampas. Este sistema de agricultura era sumamente productivo debido al constante suministro de agua disponible del lago y los ricos sedimentos aluviales que proporcionaban un fertilizante natural para las plantas. Además, las chinampas proporcionaban un hábitat para los peces y los animales silvestres que contribuían al ecosistema y que también se podían cosechar para consumo de los habitantes.


